Y llevabas aquel vestido gris,
Justo cuando no buscaba a nadie y te vi.
Y preguntas ¿por que soy así?
Solo pretendo decirte que el amanecer no existe,
Si siempre te dije que mi amor por ti persiste,
Como una flor que se abre,
Oh! Gran amor lleno de romance.
Eres tu mujer la musa viviente que late,
Eres tú y solo tú, como esos espíritus caminantes,
Llenos de luz y almas sobrantes,
Solo te pido que vagues conmigo en este mundo errante.
Y cuando me voy de vez en cuando a algún lugar,
Siempre cierro los ojos y en ti he de pensar,
Por que las luces de la ciudad siempre se encienden en el alma,
Por que cada vez que no necesita o no lo buscas siempre encuentras a alguien que amas.
Y donde quiera que florezcan las rosas,
O se oiga el canto dulce de pájaros,
Estarás tú, como ese dulce recuerdo que brota,
Con una ilusión constante, como ese dulce amor amargo.
Como ese dulce amor amargo.



